Las quemaduras están entre los accidentes domésticos más frecuentes y, a la vez, entre los que más errores generan al atenderlos. Un mal primer auxilio puede empeorar la lesión, aumentar el dolor o favorecer una infección. Conocer los distintos grados de quemadura y saber cómo actuar en los primeros minutos ayuda a proteger la piel y a tomar mejores decisiones sobre cuándo buscar atención médica.
Tipos de quemaduras segun su causa
Antes de hablar de grados, conviene reconocer el origen, porque cambia la forma de actuar:
- Térmicas: por fuego, líquidos calientes, vapor o superficies calientes. Son las más comunes en el hogar.
- Químicas: por contacto con ácidos, productos de limpieza o sustancias corrosivas.
- Eléctricas: por corriente eléctrica; suelen ser más graves de lo que aparentan por fuera.
- Por radiación: como las quemaduras solares.
Los grados de quemadura
La profundidad de la lesión determina su gravedad y se clasifica en grados:
- Primer grado: afectan solo la capa superficial de la piel. Producen enrojecimiento, dolor y sensación de calor, sin ampollas. La quemadura solar leve es un ejemplo típico.
- Segundo grado: afectan capas más profundas. Aparecen ampollas, dolor intenso, hinchazón y la piel luce húmeda o brillante.
- Tercer grado: destruyen todo el grosor de la piel y pueden afectar tejidos más profundos. La piel se ve blanquecina, acartonada o carbonizada. Curiosamente, pueden doler menos por el daño a las terminaciones nerviosas, lo que no significa que sean leves.
También importa la extensión: una quemadura que cubre una gran superficie del cuerpo, o que afecta cara, manos, pies, genitales o articulaciones, siempre debe considerarse seria.
Primeros auxilios paso a paso
Para una quemadura térmica, los primeros minutos son clave:
- Detén la fuente de calor. Aleja a la persona del fuego o del líquido caliente y retira ropa que no esté pegada a la piel.
- Enfría con agua. Aplica agua corriente a temperatura ambiente o fresca sobre la zona durante 10 a 20 minutos. Esto reduce el dolor y limita el avance de la lesión.
- Retira accesorios. Quita anillos, pulseras o relojes cercanos antes de que aparezca la hinchazón.
- Cubre la zona. Usa un paño limpio, una gasa estéril o una tela suave, sin apretar.
- Calma y vigila. Mantén a la persona tranquila y atenta a signos de empeoramiento.
Consejo clave: el agua fresca corriente durante varios minutos es el mejor primer auxilio para una quemadura térmica. Nunca uses hielo directo, pasta dental, mantequilla, aceite ni remedios caseros: empeoran la lesión y aumentan el riesgo de infección.
Qué evitar siempre
Algunos errores son muy frecuentes y dañinos:
- No revientes las ampollas: protegen la piel y reducen el riesgo de infección.
- No apliques hielo directamente, ya que puede causar más daño a los tejidos.
- No uses mantequilla, aceite, pasta dental, café ni ungüentos sin indicación.
- No despegues la ropa adherida a la quemadura; recorta alrededor si es necesario.
- No uses algodón sobre la herida, porque sus fibras se pegan.
Casos especiales y cuándo es una emergencia
En quemaduras químicas, retira la ropa contaminada y enjuaga con abundante agua durante varios minutos. En quemaduras eléctricas, asegúrate primero de que la corriente esté cortada antes de tocar a la persona, y considérala siempre grave aunque la marca externa sea pequeña.
Busca atención médica urgente y traslado si la quemadura es de segundo o tercer grado, si es extensa, si afecta cara, vías respiratorias, manos, pies o genitales, si la persona es un niño o adulto mayor, o si presenta dificultad para respirar, confusión o signos de shock.
Cuidados mientras llega la ayuda
Tras los primeros auxilios, hay medidas que ayudan a estabilizar a la persona mientras se organiza el traslado o llega la atención profesional:
- Mantén a la persona en reposo, abrigada y tranquila, ya que las quemaduras extensas pueden provocar pérdida de calor corporal.
- Vigila su nivel de conciencia y su respiración, sobre todo si hubo exposición a humo o fuego en un espacio cerrado.
- Ofrece pequeños sorbos de agua solo si la persona está totalmente consciente, no vomita y la quemadura no es muy grave.
- Eleva ligeramente la zona quemada, cuando sea posible, para reducir la hinchazón.
Recuerda que el humo puede dañar las vías respiratorias incluso sin quemaduras visibles. Si la persona tose, presenta la voz ronca, tiene hollín en la nariz o la boca, o le cuesta respirar, considéralo una emergencia y solicita ayuda de inmediato.
Prevención de quemaduras en el hogar
Muchas quemaduras se pueden evitar con hábitos sencillos. Mantén a los niños alejados de la cocina y de líquidos calientes, gira los mangos de las ollas hacia adentro, verifica la temperatura del agua antes del baño, guarda los productos químicos fuera del alcance de los niños y revisa periódicamente las instalaciones eléctricas. La prevención sigue siendo la mejor forma de protección.
La información de este artículo es de carácter orientativo y educativo, y no sustituye la valoración ni el tratamiento de un profesional de la salud. Ante una emergencia o ante cualquier duda sobre la gravedad de una quemadura, llame de inmediato a la línea de emergencias disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, para recibir asistencia y, de ser necesario, el traslado oportuno.
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